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miércoles, 7 de diciembre de 2011
Que cosas!
El nunca más, nunca se cumple, y el para siempre, siempre termina. Que el que quiere puede ,el que arriesga no pierde nada, y el que no arriesga, no gana. El físico, sí, desde luego, atrae, pero la personalidad enamora. Hoy que mañana será tarde. Y no sirve de absolutamente nada, seguir negando lo evidente
viernes, 18 de noviembre de 2011
Tema 9. Dinámicas de grupos.EL SEÑOR DE LAS MOSCAS
Un historia que sorprende y escandaliza. ¿Hasta dónde puede llegar la condición humana?
La historia comienza con un accidente de avión que cae al mar. Los únicos supervivientes son niños, que llegan a una isla desierta. Son un grupo de 30 niños aproximadamente, aunque sólo se resalta a los niños de más edad, sabemos que existe un grupo de niños pequeños. En el inicio del libro todos formaban un mismo grupo. El grupo eligió un líder democráticamente y tenía unas normas claras que todos obedecían parcialmente. Al principios todos participaban en las distintas tareas que había que realizar, pero conforme iban pasando los días, sólo algunos se dedicaban a construir los refugios, cazar, recoger fruta, agua,…, los demás mientras jugaban.
El grupo tenía una prioridad, mantener una hoguera para hacer señales de humo y que pudieran rescatarles. Formaron turnos para vigilar el fuego y que no se apagara, pero un día la hoguera se apago. El turno de vigilancia lo había desatendido por irse a cazar. A partir de este momento las prioridades de los niños y el grupo se fueron dividiendo.
Se formaron dos nuevos grupos: Uno que lideraba Ralph, cuyas prioridades eran la supervivencia y el rescate. Lideraba de forma democrática, orientaba al grupo y buscaba el consenso en la toma de decisiones. En el grupo había unas normas establecidas y todo se debatía. El líder velaba por el bienestar de todos. El líder de este grupo contaba con un compañero (Piggy) que le asesoraba, entre los dos lograban tomar decisiones adecuadas para el bienestar del grupo. Simón, Sam y Eric eran también componentes del grupo, fieles a su líder, participaban en lo que podían y velaban por el bienestar.
El otro grupo estaba dirigido por Jack, que ejercía de líder autocrático, imponía las normas y el que no las seguía o no compartía su forma de pensar era castigado. Anulaba el pensamiento de los componentes de su grupo y los coaccionaba. Sólo tenía un objetivo la caza, sin pensar en las circunstancias y en el bienestar de los niños. Los transformaba, los volvía salvajes, llegando a convertirse en niños sin escrúpulos. Roger era la mano derecha de Jack, se dedicaba a hacerle la pelota y a cometer actos imperdonables, así conseguía su máxima estima y valoración. No tenía ninguna personalidad. Jack es un personaje con baja autoestima que necesita humillar y acabar con el contrario para considerarse superior. En el grupo utilizan la violencia como principal arma pero conseguir sus objetivos. Con el paso del tiempo esta violencia injustificada provoca dos trágicas muertes.
Su autor Willian Golding fue premio nobel en 1983. Sirvió a la marina británica durante la segunda guerra mundial y cuando termino, ejerció de maestro. Ambas experiencias le convencieron de la maldad del ser humano y le hicieron ver la violencia que rodea nuestra existencia.
Con esta obra, creo que quería retratar que hasta lo más puro e inocente puede volverse retorcido y maligno.
He aquí la importancia de la educación. El comportamiento que adoptan los niños del grupo salvaje es normal en la sociedad. Nos educan para llegar a ser los mejores, a mandar, pero se olvidan de elementos esenciales para alcanzar la cima. El respeto, la moral, la compresión, el compañerismo,… ,sólo tenéis que pararos a observar un grupo de niños. En la mayoría de las ocasiones suele haber un jefe que pone las normas, la mano derecha del jefe, y los demás que siguen las normas. Esta realidad no nos escandaliza porque es “lo normal”, pero no sería mejor que los niños que componen el grupo, eligieran los juegos democráticamente y que se aceptaran tal y como son, sin burlas, insultos ni vejaciones.
Esto debe aprenderse desde pequeños, y no esperar a tener juicio de razón para darse cuenta de que no hay que dejarse manipular. Hay que tener unos principios firmes, pero hay que respetar y valorar a los demás tal y como son.
Igual que nos enseñan matemáticas, lengua, dibujo,… ,¿por qué se olvidan de dos de las inteligencias emocionales más importantes?. Las inteligencias intra e interpersonal, éstas nos ayudan a relacionarnos con los demás y a conocernos a nosotros mismos. Tengo que aclarar que con esa edad, aproximadamente 12 años, no te conoces del todo pues aún no tienes tu personalidad formada, pero te puede ayudar en la construcción de la misma.
Esta historia se desarrolla en el conflicto entre dos bandos, pero en realidad el problema lo tiene Jack con Ralph. La historia tiene una relación muy directa con el acoso escolar.
“La violencia es miedo de las ideas de los demás y poca fe en las propias”. Antonio Fraguas
El acoso escolar o Bullying(intimidación) es un hostigamiento y maltrato físico y verbal continuo.
El acoso escolar implica tres componentes:
- Un desequilibrio de poder entre el acosador y la victima.
- La agresión la lleva a cabo el acosador o un grupo que intentan dañar a la víctima de un modo intencionado.
- Existe un comportamiento agresivo en torno a la victima reiteradamente.
Ralph ha ejercido el papel de líder por votación general. A Jack aunque al principio lo apoye, no le hace demasiada gracia. Jack separa el grupo y convierte su propia tribu en una amenaza para el grupo de Ralph y para él en general. Mata a dos de sus apoyos fundamentales y amenaza a los otros dos para que se unan a él. Le deja solo haciéndole más vulnerable.
El final del libro muestra de manera más clara la agresión física, todo el grupo le busca para acabar con él. En el transcurso de toda la historia hay un acoso psicológico importante, destruyendo lo que él había construido, arrebatándole todo por la fuerza, matando a sus amigos y humillándole en múltiples ocasiones.
Esta historia de acoso tiene un final feliz. Aparece el ejército, que los rescata a todos, y a Ralph en especial.
El oficial que se acerca a ellos dice una frase que debemos destacar. “Con que jugando, ¿eh?
Así se suelen tomar las situaciones de abuso, sin darle mayor importancia. Si son solo críos dirían algunos, pero es algo más que eso, es un problema subjetivo que solo lo ve y siente el que lo sufre.
Esta historia también me ha llevado a reflexionar sobre el trabajo en equipo, en mi opinión es una herramienta esencial de trabajo en todas las organizaciones. Las personas se complementan y se ayudan. Su interacción lleva a conseguir unos resultados más eficientes y eficaces.
En una parte del relato se cuenta como al principio todos colaboran en el trabajo, pero luego sólo tres o cuatro se ocupan de las tareas. Las tareas que fueron realizadas por todos tuvieron un buen resultado, en cambio las realizadas por tres o cuatro consiguieron un peor resultado.
Eso ocurre también en la vida real, por eso hay que fomentar el trabajo en equipo. Intentando que exista el respeto, la empatía y la asertividad. Que sean estas, unas de las cualidades de las relaciones interpersonales que se adquieran.
viernes, 11 de noviembre de 2011
Tema 10. Hablar en público. El arte de hablar en público.
Hablar en público, una cosa a la que durante toda mi vida le he tenido miedo.
¿Pero es miedo o es falta de destreza? Creo que hablar en público de forma clara, sin nervioso y con seguridad es una habilidad que se adquiere practicando y siguiendo unas pautas universales.
Lo primero que hay que tener claro, es que lo grandes oradores, que nos dan envidia, no suelen improvisar, sino que lo tienen todo muy ensayado y calculado. La mejor improvisación es la que se ensaya.
Cuando empecé la universidad y con ella las presentaciones, cada vez que me tocaba exponer me quería morir. Estaba todo el tiempo pendiente de los demás, pensando en si lo estaba haciendo bien, en vez de centrarme en lo que tenía que exponer.
En este momento me encuentro en el 3º año de carrera, un poco más acostumbrada a hablar en público, pero sin la destreza desarrollada al 100%. Creo que el aumento de la confianza en mí misma y el aumento de los conocimientos me han ayudado bastante en este campo. Aún así, tengo que seguir trabajando y esforzándome para lograr una ponencia perfecta.
Tema 5. Counseling o consejo asistido. COUNSELING
MODELO ABC
LEYENDA: A = Estresor B= Persona (comportamiento) C = Consecuencias
Cada persona tenemos una forma de reaccionar ante distintas situaciones, y no en todas las situaciones actuamos correctamente.
En algunas ocasiones percibimos un problema y actuamos sin pensar, aunque este tipo de actuaciones tenga consecuencias.
Debemos actuar utilizando la cabeza, ya sé que a veces es complicado y hay ciertas circunstancias que no te lo permiten, pero cuando pase algo así debemos pedir ayuda.
Cuando nosotros prestemos esa ayuda a diferentes personas debemos tener una mente abierta y poder ponernos en su lugar, así lograremos empatizar con en ellos, logrando una relación terapéutica adecuada.
Cuando alguien nos plantee un problema, debemos hacerle tres preguntas: ¿Qué ha ocurrido?, ¿Qué has pensado?, ¿Cómo has actuado?. Nunca debemos garantizar a la persona que se solucionara el problema, pero si podremos buscar distintas soluciones y por supuesto intentar que esa personar se sienta mejor.
El counseling es un consejo que se da siempre desde el punto de vista del usuario, eliminando nuestras opiniones o pensamientos acerca del problema que se le plantea al otro.
Cuantas veces hablando con un amigo de algún problema y buscando un consejo que pueda ayudarte a solucionarlo, te has encontrado con una solución que no va nada con tu persona o tu manera de actuar.
Eso que nos pasa en la vida diaria también nos puede ocurrir en el ámbito profesional, por eso debemos tener claro la idea de que el consejo es para el otro y para su problema.
Tema 7.El humor. El reir es celebrar con risa alguna cosa
Patch Adams
El cuidado holístico que la OMS pide para los enfermos en fase terminal incorpora, cuando sea posible y esté indicado, la utilización del sentido del humor de un modo cortés y espontáneo, porque el final de la vida es también un periodo útil para compartir momentos de risa e ingenio como otra forma de influir en la mejora de la calidad de vida del paciente y de sus familiares.
Así se puede ver reflejado en la película Patch Adams (basada en una historia real). Todo comienza en el psiquiátrico, donde ingresa de manera voluntaria por problemas de autoestima. Allí consigue apreciar los efectos positivos del humor en sus compañeros y decide estudiar medicina.
En sus años de estudiante utiliza el humor como herramienta para disminuir la ansiedad, distraer y mejorar la calidad de vida en el hospital; aunque sus métodos chocan con los métodos de la facultad de medicina y sobre todo con el decano, que le pone una serie de trabas que le dificultan el acabar la carrera.
Con esta película se quiere mostrar que a pesar de ser un buen médico, realizar excelentes diagnósticos y curar enfermedades, se debe ser un médico humano, favoreciendo el bienestar de los enfermos, incluyendo nuevas formas de curar.
Otra de las películas, en las que podemos observar el efecto beneficioso del humor es Cuarta planta. Los protagonistas son jóvenes que están pasando por un duro periodo de enfermedad y deciden utilizar el humor para hacer más amena su larga estancia hospitalaria.
Cuarta planta VER ESTE VIDEO
Conocemos tres tipos de humor diferentes:
El evacuativo, en el que encontramos bromas y risas frecuentes. Se afrontan las situaciones difíciles con bromas y el uso del humor, aún en situaciones que no tengan relevancia.
El proyectivo, es un humor sarcástico. Se burla de los demás.
El autoreflexivo, es bueno en la relación terapéutica. Se usa cuando la situación es adecuada e incluye al propio usuario.
Nuestro personaje principal Patch, utiliza el humor auto-reflexivo como parte de la terapia en el cuidado de los enfermos.
Hoy en día este tipo de terapia se puede conocer como Risoterapia.
En el artículo ”Terapias complementarias en los cuidados: Humor y risoterapia” de la revista Índex de Enfermería, se habla de los efectos beneficiosos del humor, tanto en la salud como en las situaciones de enfermedad, siendo un instrumento de trabajo barato y sin efectos secundarios. Y comenta, que sería interesante que los profesionales de enfermería utilizaran esta terapia que mejora la calidad de los cuidados y ofrece un campo independiente propicio para la investigación (Ruiz Gómez Mº Carmen, 2005).
Siempre que el tipo de humor que se utilice sea reparatorio.
En la película también hemos podido observar el humor proyectivo en varios personajes: El compañero de habitación de Patch, la enfermera del hospital (cuando le acusa de querer ser jefe de forma sutil), los enfermos del psiquiátrico(en la escena de la terapia, se ríen de su compañero), el hombre con cáncer que más tarde cambia al humor auto-reflexivo, tras una experiencia vivida con Patch
En mi opinión, el humor y la risa puede ser muy útiles en distintas situaciones, pero pienso que hay que saber utilizarlos. Personalmente a mi no me hace gracia cualquier cosa y una broma fuera de lugar puede hacer más daño que ayudar. Yo no tengo la capacidad de ser graciosa y la gente que me conoce no lo espera de mí. Creo que puedo dar otras cosas como sonrisas dulces, … . Soy receptiva al humor de los demás, pero no tengo capacidad para utilizar el humor, esto no quiere decir que no tenga otras capacidades que me permiten conectar y comprender a las personas.
La enfermería es una ciencia que se basa en el cuidado holístico de las personas, el humor es una forma de acercarte al paciente o distraerlo, pero hay distintas formas de hacerlo como dice Patch en su discurso al final de la película. Estamos tratando con personas e independientemente de la ayuda terapéutica que le podemos dar, las estamos cuidando, cubriendo todas sus necesidades. Por desgracia en la mayoría de las ocasiones las necesidades que casi nunca están cubiertas son las emocionales o personales. Vamos a intentar cambiar, hagamos más dulces y más llevadera la estancia hospitalaria. Acompañemos a las personas en los últimos momentos de su vida con humanidad y cariño.
Tema 2. Habilidades sociales.AMAR LA VIDA
Es una película que discurre en el periodo de enfermedad de Vivian Bearing (protagonista). Es diagnosticada de cáncer de ovario metastásico avanzado.
Durante su estancia en el hospital es sometida a pruebas infernales, a un tratamiento muy agresivo y a la soledad. Su fuerte carácter hace que no tenga amigos, con la excepción de su profesora.
Su estancia hospitalaria es como una pesadilla, debido al trato poco humano del personal médico. Su enfermedad y su enfermera le hacen ver el mundo con otra perspectiva y se da cuenta que el trato que a tenido por parte del personal médico, es el que ella daba a sus alumnos.
“Muerte no te enorgullezcas,
Aunque algunos te llamen poderosa y terrible”
John Donne
Elementos de la comunicación
El Dr. tiene un tono frío y estable. Utiliza un lenguaje técnico, sus mensajes son cortos, directos y concisos. No resulta nada amable, se muestra distante.
Su volumen de voz se mantiene estable, utiliza un volumen adecuado.
No mantiene una comunicación empática y personal. No utiliza la asertividad. No tiene un estilo agresivo, pero tiene algunas de sus características.
En la comunicación no verbal no mantiene un contacto físico, en ocasiones no mira a los ojos. Su expresión facial expresa seguridad y autoritarismo, como su acto de entrelazar los dedos en varias ocasiones.
Su postura corporal se mantiene estática, con la cabeza erguida, en ninguna ocasión se inclina hacia delante para mostrar acercamiento.
Centra su actitud en conseguir su objetivo, persigue que la paciente participe en su ensayo clínico, más que en transmitirle la dura noticia de su enfermedad.
A continuación os dejo algunos consejos sobre cómo dar malas noticias:
Estas situaciones son momentos difíciles y que el usuario va a recordar por mucho tiempo.
Es importante dar la noticia cara a cara, escogiendo un lugar tranquilo, silencioso, privado, cómodo que ofrezca sensación de seguridad.
La expresión de la cara y el tono de voz han de estar en coherencia con la magnitud del problema. La mirada acompaña y protege en los momentos difíciles.
Preparar a la persona antes de darle la mala noticia, ayuda a la persona a aceptar el problema. Por ejemplo “Sentimos no poder darle buenas noticias”, ”Estamos haciendo todo lo posible, pero la situación es difícil”…. Pedir a la persona que nos acompañe a un lugar privado porque tenemos que hablar con tranquilidad, es una forma de darle tiempo al otro para que asuma más fácilmente la mala noticia.
Informar utilizando un lenguaje claro y sencillo. Asegurarse que lo ha entendido correctamente. Transmitir pocas ideas, claras y sencillas.
Esperar al momento adecuado, en ciertas situaciones de alta tensión emocional la capacidad de comprensión de la persona está muy limitada. En estas situaciones debemos esperar y acompañarla hasta que la persona pregunte. Recordar que en muchos momentos sobran las palabras y es suficiente con la compañía.
Cuidar los excesos de empatía, utilizar formulas neutras:”Me imagino que debe ser muy duro”.
Escuchar, no rellenar los espacios de silencio.
Ofrecer ayuda, siempre dentro de nuestras competencias y de nuestro alcance.
El lugar donde se encuentra, el momento, la poca explicación que le dan de las cosas y el desagrado con el personal no le ayudan en la comunicación.
Su lenguaje se vuelve más sencillo, bondadoso y sin puntillas según avanza su enfermedad.
Ella mira siempre a la gente, aunque en ocasiones su mirada expresa miedo, tristeza y resignación.
Su expresión facial en algunas escenas muestra cómo se siente sin necesidad de que diga nada (por ejemplo después del tacto uterino).
El volumen es adecuado, varia a lo largo de la película, cuando va avanzando su enfermedad su volumen se va apagando con ella.
El tono es adecuado, aunque en ocasiones se aprecia el sarcasmo, habla con claridad y su vocabulario es coloquial.
Su periodo de enfermedad le hace reflexionar. Durante su estancia hospitalaria se siente como un tarro de muestras, más que como una persona, todo el mundo se olvida que es una persona de carne y hueso.
Necesita un poco de humanidad y de comprensión, esas dos cosas que durante toda su vida ella no tuvo con nadie. La moraleja de esta historia es: No trates a los demás como no quieres que te traten a ti.
El residente. Basa continuamente su comunicación en la medicina, no le interesa lo personal lo más mínimo. En el momento de la entrevista, la somete a un interrogatorio con la finalidad de obtener en sus respuestas un sí o un no. No mantiene una comunicación con retroalimentación. No muestra sensibilidad, ni empatía.
No le explica los procedimientos de las pruebas, solamente da órdenes, manteniendo un estilo de comunicación agresivo. En ocasiones no respeta los derechos y los sentimientos de la paciente.
Emite exclamaciones sobre la enfermedad de la paciente que están totalmente fuera de lugar.
No utiliza la asertividad en ningún momento. No tiene ninguna habilidad social.
Su postura corporal marca distancia, su expresión facial no le da ningún apoyo, solo muestra mucho interés por lo que hace.
No hay signos de contacto físico con la protagonista, nunca busca el acercamiento con ella.
El volumen de voz es normal tirando a alto, no lo adapta a las distintas situaciones. Sus explicaciones son claras, aunque en numerosas ocasiones utiliza lenguaje técnico. La velocidad con la que expresa el mensaje es inadecuada, ya que mantiene un ritmo bastante rápido.
Este residente de medicina quiere dedicarse a la investigación. Opina que realizar un curso para tratar con las personas es una pérdida de tiempo para un investigador, pero da la casualidad que durante su residencia va a tratar con personas, personas que están en un momento difícil de su vida, que necesitan un apoyo y que los traten y cuiden con un poco de humanidad, para que no se sientan como un tarro de muestras. Seguro que ese curso para aumentar las habilidades sociales, de las que carece dentro de su ámbito laboral, le vendría muy bien.
La enfermera. Utiliza la empatía y la asertividad que el resto del personal no utiliza, le da apoyo y la intenta tranquilizar en todo momento.
No le esconde la realidad, se la muestra de una manera clara pero con sensibilidad. Constantemente tiene palabras de apoyo para ella. Su tono, volumen y la claridad al hablar son patentes en todo momento. Gracias a sus palabras, en algunas ocasionas, ella se siente protegida y acompañada en el hospital, ya que pasa casi todo el día sola.
Su mirada muestra apoyo y protección. Utiliza mucho el tacto, para mostrar cercanía. Utiliza la distancia según la situación, pero casi siempre la distancia es personal.
La anima a expresar sus sentimientos y deseos. No sólo trata con la paciente temas médicos, y su lenguaje es coloquial.
El residente en una ocasión hace una reflexión en voz alta:” ¿Qué enseñan en la Escuela de Enfermería?”.
En la escuela de enfermería te enseñan a desarrollar habilidades sociales, que ya conoces, pero que en algunas ocasiones hace falta remarcar.
No te pueden enseñar a ser humano y a tratar con respeto al otro, eso sale de ti mismo. Una persona puede poner mucho empeño en intentar enseñarte, pero si tú no quieres, es imposible.
Para ser un profesional que trabaje cara al público, dentro de sus competencias debe estar la predisposición a hacer tu trabajo de manera correcta. Si te falla un aspecto como éste, ¿plantéate si eres un profesional competente?
La profesora. El recuerdo de lo que le decía en todo momento le da fuerza y apoyo.
Utiliza lo que más le gusta a la protagonista para relajarla, las palabras. Usa en todo momento el contacto físico y una distancia intima. Emplea el tacto para que se sienta acogida. Le da un beso como muestra de cariño.
Su mirada expresa preocupación y tristeza. Su tono y volumen de voz la relaja y no le hace sentirse sola.
La empatía y la asertividad están presentes en todo momento.
Su profesora le intenta dar una lección de la vida muy importante, hay tiempo para todo. Está claro que no hay que faltar a las responsabilidades que tenemos en la vida, pero tenemos que disfrutar de ella. Vida solo hay una y hay que disfrutar cada momento de ella como si fuera único. CARPE DIEM
Tema 8. Comunicación en las organizaciones. Inteligencias que nos unen como personas.
Los seres humanos somos una especie muy diversa donde no puedes encontrar una persona igual que otra.
Podemos encontrar personas de todo tipo. La gente cambia con la evolución del mundo adaptándose a la manera de vivir del momento.
Hay dos tipos distintos de inteligencia: La que comúnmente conocemos, que era la más valorada hace poco tiempo. Y la inteligencia emocional, que es muy útil en nuestras relaciones interpersonales e intrapersonales.
Hay gente que goza de mucha inteligencia (coeficiente intelectual) y se creen unos genios.
Tenemos varios ejemplos claros: Los nazis, los franquistas, los terroristas, los etarras,…
Todos estos grupos gozan de gran inteligencia y gracias a esa inteligencia han cometido grandes barbaridades y han arrastrado a otros a cometerlas. Han utilizado todo su potencial para causar dolor, miedo,… ¿Creéis que todas estas personas tan inteligente tienen inteligencia emocional?
Sin embargo tenemos otro tipo de gente que porta a la inteligencia su personalidad, algunas de estas figuras son: Gandhi, Nelson Mandela, Da Vinci, Steve Jones, Ada Lovelace, entre muchos otros.
Ellos han utilizado sus inteligencias para intentar construir un mundo mejor. La verdadera pena de todo esto es que, normalmente hay más noticias de los personajes nombrados arriba, que de los que de verdad hacen algo por el mundo. A la gente se le olvida que hay que trabajar por un mundo mejor.
Dos maneras diferentes de utilizar la inteligencia
En el S. XXI, con todas las oportunidades que tenemos para progresar y crear un mundo mejor, cada vez nos vamos sumergiendo más en un mundo de odio, rencor, consumismo y egoísmo, características que no forman parte de las personas con inteligencia emocional. Aprovechemos los medios y los tiempos en los que vivimos para mejorar y avanzar, pero no sólo avanzar en nuevas tecnologías, sino avanzar en acabar con injusticias, como que millones de personas que viven en el mismo mundo que nosotros se estén muriendo de hambre, o que miles de especies, tanto vegetales como animales, se estén extinguiendo por nuestro abuso del medio ambiente. Consideramos que todo lo que nos rodea nos pertenece y podemos hacer con ello lo que nos dé la gana. Pero, ciudadanos del mundo, estamos muy equivocados .
Este mundo no es nuestro y hay que cuidarlo como cuidamos a nuestros hijos o seres queridos, mantenerlo para futuras generaciones. Al fin y al cabo gracias a él, podemos tener todas las cosas que queremos. Nos da todo y nosotros ni siquiera se lo agradecemos.
Es necesario que todos desarrollemos inteligencia emocional. Esta inteligencia recoge nuestros sueños, emociones, ilusiones,… y por eso forma parte de nosotros, pero nosotros también formamos parte de ella. Cada vez podemos adquirir más inteligencia emocional y lo hacemos desarrollándonos como personas y madurando.
Dentro de la evolución de la inteligencia emocional, juega un papel muy importante la gente de nuestro alrededor. Nos pueden ayudar a buscar el norte cuando no lo encontramos, pueden ensañarnos, cuidarnos y darnos cariño y amor, que es imprescindible en ese desarrollo personal.
Esta tarde, al preguntarnos si tenemos un apoyo firme en el que podamos confiar al máximo, la primeras personas que han venido a mi cabeza, han sido mis padres. Normalmente los padres lo darían todo por sus hijos y nunca los dejaría solos, pero hay casos en los que esto ocurre. Es tan común que los padres siempre estén para todo, que a veces los infravaloramos. Si hacemos eso, estamos cometiendo un grave error. Nos dan la vida y nos ayudan a construir el puzzle de la misma. A ellos les vale con que les demos las gracias y vernos convertidos en las personas que siempre han intentado que nos convirtamos. Personas con unos valores claros, fuertes y sobre todo, buenas personas.
No vale sólo con recibir y recibir, también hay que dar. Si queremos ser felices, debemos hacer felices a los demás. Si quieres recibir, da algo de ti. Rodéate de buenas personas y sé una de ellas.
Todos en mayor o menor medida estamos sufriendo las consecuencias de una crisis. Recuerdo que esa crisis no sólo es económica, sino que también es social y política. Todos tenemos un poco de culpa de ella.
En la actualidad cuando vamos a hacer una entrevista de trabajo valoran mucho nuestra inteligencia emocional, ¿Por qué antes no y ahora si?. ¿Antes no les hacían falta personas eficientes y eficaces?. Claro que sí que las necesitaban, pero no las valoraban tanto porque las cosas iban bien. ¿Cómo podemos ser así?, sólo hacer las cosas bien cuando las cosas van mal. Debe ser por eso de no valorar lo que tenemos hasta que lo perdemos.
Hablando de la importancia de la inteligencia emocional dentro del ámbito laboral, podemos destacar el acoso en el trabajo. Mucha gente no se da cuenta de que está sufriendo acoso en el ámbito laboral hasta que ya le está provocando un verdadero problema.
Con este artículo se pueden entender las dificultades del acoso laboral:
El Jueves, agosto 25th, 2011
El Gobierno ha definido las conductas que constituyen el acoso laboral
Se acabó la impunidad para las presiones y los insultos en el trabajo. El Gobierno quiere poner coto a estas situaciones, y ha publicado un protocolo de actuación sobre el acoso laboral en la Administración Pública.
El documento, recogido recientemente en el Boletín Oficial del Estado, define algunas situaciones calificadas como acoso.
Entre ellas “dejar al trabajador de forma continuada sin ocupación efectiva, o incomunicado, sin causa alguna que lo justifique” o “reprenderlo reiteradamente delante de otras personas”. Hay más, pero determinar cuándo se está ante una situación de acoso laboral y cuándo no parece un ejercicio necesario para resolver un problema de líneas difusas ante el que la sociedad apenas está despertando.
”La prevalencia de los malos modos en el trabajo es tremenda, insultos, descalificaciones… Pero hay un tránsito entre el trato malo y el maltrato. Por eso esta normativa considera que actitudes como esa, cuando son reiteradas se convierten en acciones vejatorias”, explica Julio Fernández Garrido, director de la Escuela Profesional de Relaciones Laborales de la Complutense.
Una bronca a un trabajador delante de sus compañeros puede dejar el ambiente en un silencio tenso, pero “la sociedad está tan habituada a los modales groseros que a veces tiene dificultades para percibir esa frontera: ¿es algo que se ha hecho a la ligera, sin pensarlo dos veces, donde caben excusas, o se está ante un caso de acoso?”, añade Fernández Garrido.
Esa frontera es difícil también para los médicos y para los jueces. Y para los propios afectados. “La forma extrema de acoso la están sufriendo alrededor de un 4% a un 5% de los trabajadores, según algunas encuestas europeas y nacionales. Otros lo sitúan algo más bajo. En esos casos hay un alto daño psicológico, estrés postraumático…”, sigue Fernández Garrido. Pero también hay “denuncias equivocadas.
Los casos de acoso no suponen más del 20% de lo que se denuncia, lo que no quiere decir que no haya excesos y actuaciones punibles desde el punto de vista laboral, pero no lo que se considera mobbing”.
Como quiera que las circunstancias son variadas, si existe o no acoso, parece decidirlo finalmente una sentencia judicial. Bernardo García, abogado laboralista de UGT y especialista en estos casos, reconoce que llevar la defensa de los afectados entraña dificultades. “Son realidades complejas y el procedimiento judicial está pensado para un acto concreto. En una mañana hay que ventilar una situación que se viene produciendo a veces durante años. Se trata de una secuencia de acontecimientos y hay que hilar los eslabones de todo ello, porque el hecho aislado puede parecer baladí”, dice.
Las sentencias que está habiendo son en ocasiones contradictorias. Y a veces, la existencia o ausencia de una baja médica puede inclinar la balanza a un lado u otro, cuando los casos son prácticamente similares. Ya hay abogados que han llamado a la puerta del Tribunal Supremo en busca de la unificación de doctrina. “Traté de que la baja médica por la angustia que ha provocado el acoso, calificado así por un médico especialista público, constituyera al menos un indicio, pero no es fácil.
Si no hay baja, la dificultad se acrecienta, y todos los trabajadores no se toman la baja, aunque se mediquen, porque no todos tienen la misma fortaleza, o porque consideran que no deben dejar abandonados sus trabajos a pesar del sufrimiento”, dice García.
Este abogado entiende que no es fácil para los jueces encuadrar unos criterios infalibles que determinen el acoso, pero también reconoce que, en ocasiones, parecen tenerle cierta alergia. “Yo a veces rehúyo la calificación de acoso. Prefiero relatar lo que le ocurre a la persona y decir que esa situación está afectando a su dignidad… Si cito el acoso el juez se pone en guardia y, después de todo, es él quien ha de calificarlo”, dice García.
Es un asunto delicado; lo mismo que se oye por cualquier sitio eso de “este niño es hiperactivo” solo porque es inquieto en extremo, “el acoso también se ha vulgarizado”, sigue García.
Pero haberlo, haylo. Y los casos que relatan los afectados son dramáticos. Trabajadores apartados de un día para otro de sus funciones habituales, desterrados a un pasillo con una mesa y una silla, sin ordenador, sin tareas, en otros edificios, solos. Los que amanecen con tres despertadores porque temen que cualquier retraso pueda ser utilizado en su contra. Y duermen porque están medicados…
”Llegaba llorando a casa un día tras otro; se me caían unos lagrimones en el trabajo… Pasé tres meses en casa con una depresión de caballo, yo, que nunca me había cogido una baja, que disfrutaba con mi trabajo, que echaba horas de más”. Es un hombre de 43 años el que habla; casado, con hijos, de alta formación profesional e intelectual, cuya vida se ha convertido en un infierno para los suyos y eso que ya va sacando la cabeza.
El día que se levantó y vio que su cabeza no le permitía ir al trabajo se fue al médico. “Rompí todas las estadísticas de tiempo de atención a un paciente. Lloré y lloré. Iba buscando ayuda, pero me dio la baja, lo entendió perfectamente. Me dijo que no estaba enfermo, que tenía un problema de relaciones humanas que solo se acabaría cuando concluyera el tormento”.
Este hombre es funcionario en un Ayuntamiento de la Comunidad de Madrid. Un día cambió el equipo de Gobierno y él sobraba. Por si algo faltaba, protestó por unas plazas que se sacaron de forma irregular y que hubo que retirar. “Me trasladaron de edificio, me quitaron todas mis funciones, me encargaban cosas absurdas, me instalaron detrás de una columna y de un armario, no se me veía. Estaba solo, solo”.
Pero lo que le queda, ahora que su caso está todavía pendiente de juicio, es la sensación de que los otros han ganado. “Los demás siguen en su sitio y yo ahora estoy en otra concejalía, tienes sensación de que la impunidad para ellos es absoluta. Sé que si hubiera estado en una empresa privada estaría en la calle. Y mira que me ofrecieron otros puestos para quitarme de en medio, pero no me pareció ético”, dice. Al principio acudió al comité de seguridad y salud de su trabajo. “Fue horrible, el acosado parecía el acosador…”, recuerda.
Sobre la dificultad de las víctimas para denunciar su padecer tiene algo que decir Gemma Sobrino, profesora de Derecho del Trabajo en la Universidad Complutense y experta en acoso moral y violencia de género. “Las víctimas, cuando se deciden a dar el paso y contar lo que están sufriendo, se mueven por impulsos, cualquier burocracia puede suponer un obstáculo, es un esfuerzo añadido que puede llevarles a renunciar. Por eso, un buen protocolo para estas situaciones debe permitir que la denuncia sea también oral”, dice. Eso es algo de lo que carece el recientemente aprobado por el Gobierno para la Administración General del Estado. Y no es lo único que falta, dice Sobrino.
“El protocolo aborda casi de forma exclusiva los casos de acoso descendente, es decir, del superior al subordinado, pero no de los que pueden ocurrir entre compañeros, ni de los subordinados, clientes o pacientes hacia sus superiores, por ejemplo, los trabajadores que no acatan los mandatos del jefe porque no es jefe, sino jefa”, explica. “O los profesores que sufren el acoso de los alumnos, o los médicos de los pacientes…”.
Sobrino entiende que el hecho de tener un protocolo para la Administración General del Estado es motivo de aplauso, pero cree que este es “demasiado genérico”. Julio Fernández Garrido también saluda la llegada de este protocolo y, aunque cree que todo es mejorable, considera que esos casos que deja fuera presentan “una incidencia mucho menor”.
Desde el punto de vista sindical, el protocolo también es “insuficiente”. “Puede que jurídicamente sirva para proteger al trabajador, sí, pero esto no debe abordarse desde un punto de vista individual, de hechos concretos, porque todos estos procesos responden a problemas de carácter organizativo de las empresas”, asegura Pedro Linares, responsable del departamento de Salud Laboral de CC OO. “En el Código Penal existe el delito de riesgo aunque no haya daño”. Se refiere a que se puede sancionar a un empresario por no proteger a sus trabajadores con un arnés o con máscaras para evitar inhalaciones peligrosas, por ejemplo. “Claro, eso en el plano psicológico es más difícil, pero tenemos que ir hacia eso, porque hay formas de organización del trabajo que son tóxicas”, asegura.
También Fernández Garrido habla de un caldo de cultivo que se da en las empresas, “un escalón previo al maltrato”, que tiene que ver con la cultura de “la sobreproducción, las plantillas que se recortan sin bajar la exigencia a los trabajadores que quedan, o subiéndola…”. “En ambientes así, los comportamientos depredadores se pueden poner las botas”, asegura. Y lanza una última alerta: “Ojo con esas empresas en las que se escucha: ‘eso es imposible que ocurra aquí, tal y como somos, con las garantías que tenemos’. Porque no hay peor ciego que el que no quiere ver”.
Dado el alto número de personas que lo sufre, y después de escuchar que la mayoría de compañeros de clase que trabaja alguna vez lo han sufrido, es un tema que me preocupa.
Significa, que puede que me incorpore al ámbito laboral siendo una persona competente y con ganas de avanzar en mi profesión, y que alguien que no esté de acuerdo conmigo, me lo vaya a impedir. Es una gran injusticia y se debería luchar contra ello. Es un tema de gran importancia y con muy pocas soluciones. Hasta que no lo vives, no te das cuenta de lo duro que es. Con esto quiero hacer una llamada de atención a esos jefes que no hacen caso, o a los propios acosadores. En vez de aplicar tantas fuerzas en herir o ignorar a los demás, aplicarlas a aumentar vuestra inteligencia emocional, que falta os hace.
Los trabajadores tienen unos derechos, que en estas situaciones se violan, y muchas veces, en vez de hacerlas públicas, se esconden. Con esto sólo se consigue que empleados prometedores y competentes sean limitados. Esto es un gran retroceso para el mundo laboral.
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